Las manchas solares indican una gran actividad de nuestra estrella

Las peculiares y conocidas manchas solares que en determinadas ocasiones aparecen sobre la superficie solar, se deben a los ciclos magnéticos que nuestro astro atraviesa periódicamente. Su origen está en los cambios de temperatura superficial que estos ciclos provocan, originando zonas con menor temperatura que en el resto de la superficie. El número de manchas, varía dependiendo del momento del ciclo magnético en el que nuestra estrella se encuentre: Así, el compendio de un ciclo completo, que dura 22 años, durante el cual los polos magnétios del sol se invierten, la aparición de éstas se produce en dos periodos de 11 años cada uno hasta completar todo el ciclo. Los promedios aproximados son de entre seis y ocho de estas manchas durante los dos primeros años de mínima presencia en cada ciclo y de entre 110 y 130 durante los años de máxima presencia. Estas manchas, que suelen aparecer en grupos (es raro ver únicamente una sola),no tienen un tamaño definido y su medida suele depender del momento del ciclo en el que no encontremos, con tamaños que van desde los 250-300 km (con una duración en superficie de unas 2 horas), hasta los 100.000-120.000 Km y que perduran por espacio de más de medio año. Debido a estos ciclos magnéticos, una gran llamarada solar, fue vista el 14 de julio de 2000 por el Solar and Heliospheric Observatoty, utilizando el telescopio generador de imágenes en el extremo ultravioleta del SOHO. Estas llamaradas pueden ocasionar, a parte de espectaculares auroras boreales, tremendos y a veces irreparables daños en los satélites artificiales que el hombre tiene orbitando la Tierra.