El origen del universo

La consecuencia principal del entendimiento del funcionamiento del cosmos, es paradójicamente la imposibilidad de comprender sus dos fases más importantes; Su nacimiento y su muerte. Nacimiento por que nadie es capaz de adivinar lo que ocurrió en el primer 10E-43 segundo de tiempo y muerte por que todas y cada una de las teorías que confrontan el acabose de todos los tiempos son tan verosímiles y probadas matemáticamente que dependerán en gran medida de los descubrimientos que a la sazón del tema se realicen en los próximos decenios o siglos en cuanto al peso total del universo se refiere.

Mirar más allá de ese primer 10E-43 segundo, es a priori la meta principal de la astrofísica y de la mecánica cuántica, que chocan con la dogmática visión de que en aquel preciso momento, no estaban constituidas ninguna de las leyes físicas que actualmente rigen nuestro comportamiento, así como las cuatro fuerzas fundamentales que son la derivación del surgir de la materia en el cosmos. Teóricamente, no estaría definido ningún comportamiento a modo universal, como tampoco estaría predeterminadas ni la cantidad de masa final que desencadenaría este suceso, ni la distribución de ésta, ni como sería organizada, ni como deberían afectarse y comportarse todos los elementos de la tabla periódica, ni de que manera podría afectar el tiempo a todo el conjunto de leyes que generaría este caótico nacimiento.

Relacionar el tiempo con este primer instante resulta tremendamente difícil, ya que el tiempo es magnitud, y una magnitud es susceptible de poder ser medida y analizada con todas las consecuencias que ésta haya implicado. Todas las teorías más o menos comúnmente aceptadas, otorgan al tiempo el mismo instante de creación que al propio universo y no debería ser así, ya que esto implica que estamos viviendo en el mismo plano temporal que vio surgir el mismísimo principio de todo y consecuentemente deberíamos poder analizar en que manera fue afectado ese tiempo durante todo el instante anterior a la organización universal.

La visión más cercana que poseemos, se produce cuando el universo cuenta ya con 10E-43 segundos y la temperatura ha descendido a los 10E32 grados, es aquí cuando entra en escena la Teoría de la Gran Unificación (TGU). Acto seguido y tal sólo 9 centésimas después la temperatura ha descendido hasta los 10E27 grados y comienzan a formarse los quarks y los antiquarks. A partir de aquí y hasta el primer segundo de vida, se suceden una serie de acontecimientos que sí que marcarán de forma decisiva el desarrollo del cosmos, ya que estarían formados, los fotones, los neutrinos y antineutrinos, protones y neutrones y el choque entre partículas provocaría los pares electrón/antielectrón que como consecuencia de la expansión y consiguiente enfriamiento del universo descenderían en producción con respecto a autoaniquilación, quedando al final tan solo unos pocos electrones.

Todo lo anteriormente expuesto, demuestra que somos capaces de entender más o menos el porqué el universo es tal y como lo conocemos, también demuestra que la explicación más verosímil es la del Big-Bang, pero no consigue acercarnos ni tan siquiera al precipicio para poder mirar hacia el principio de todos los tiempos y atisbar el porqué y como de todo lo que conocemos.

Podemos sin embargo, intentar razonar ese principio. Sabemos que la temperatura de nuestro universo, desciende en proporción a su expansión exactamente a razón de que cuando éste duplica su tamaño, su temperatura desciende a la mitad. Así pues tenemos que en el justo instante anterior a la gran explosión, careciendo el universo de tamaño, consecuentemente la temperatura tuvo que ser infinita. Tenemos pues un cosmos neonato dominado por la gravedad cuántica y carente de masa en un estado propio de vacío de alta energía. Sabemos que esta gravedad cuántica, en un momento X se separa del resto de fuerzas y a partir de aquí si que somos capaces de comprender lo que ocurre. ¿El por qué de esta separación? es probable que un vacío de alta energía, origine otro de baja energía y éste a su vez regenere en otro de alta y así sucesivamente hasta recrear un "falso vacío" o "vacío excitado" que propiciara la expansión y acabar como ahora en un "vacío estable" o "auténtico vacío" en el que la existencia es posible. También puede caber la posibilidad de que no vivamos en un "vacío estable", sino que existamos en un "vacío semi-estable o medio estable", con lo cual nada tendría ni principio ni fin, el nuestro sería un universo autogenerado en el que podría crearse súbitamente el "falso vacío" engullendo toda la materia y recomenzando el proceso desde este punto inicial que nosotros denominamos big-bang.

Desgraciadamente y quizás durante el resto de toda la eternidad, no comprenderemos a ciencia cierta como comenzó todo, aunque por supuesto si que podremos augurar algunas teorías que postulen este principio, como actualmente tenemos teorías que demuestran como será el final; Y es curioso plantearnos el conocer el final si tan siquiera podemos atisbar los orígenes ya que las leyes físicas que imperan en el cosmos solo permiten tener la certeza de lo que ocurrió y nunca de lo que ocurrirá. ¿Deberíamos ignorar la intención de llegar algún día a conocer el porqué del todo?. Probablemente, ya que lo difícil no es conocer sino entender y dudo mucho de que alguien fuera capaz algún día de poder explicar con palabras algo que realmente es incomprensible.