Las misiones tripuladas

La otra forma de presencia humana en el espacio, las estaciones orbitales:

Si bien por ahora el hombre solo ha visitado una formación natural fuera de la tierra, desde 1971, año en que se colocó la primera estación orbital (la Salyut-1 por parte de Rusia), no se ha cejado en el empeño de conseguir mantener una colonia humana permanente en el espacio. Así, en 1986, Rusia da un paso más adelante y sitúa alrededor de la tierra, la que sería la primera de las estaciones plenamente operativas, La Estación Espacial MIR (traducido a nuestro idioma "PAZ", que junto con el nombre de la actual ISS que es "libertad", nos da una idea de las cotas de cinismo que se barajan en estos ambientes). Inicialmente diseñada para una duración de cinco años, pronto los americanos y demás potencias que pretendían poseer presencia en el espacio se dieron cuenta de la importancia que un aparato de estas características tenía para el desarrollo de tecnologías aplicables en la ciencia terrestre. Así fue que la estación espacial MIR, aún habiendo sufrido tal cantidad de incidentes, que si bien no han (de momento) generado en tragedia, podrían haber clausurado cualquier misión de esta envergadura, sigue en pie, mantenida a duras penas por la precaria economía soviética, algunos anuncios de publicidad y las aportaciones internacionales. Finalmente iba a ser desconectada durante el verano de 1999, pero parece ser que se intentará mantenerla funcionando hasta estar operativa la nueva joya del espacio, La estación Espacial Internacional (ISS, o libertad si nos gusta más)

Estaciones espaciales: LA MIR

La estación orbital MIR, fue concevida por la antigua Rusia y supuso un hito histórico en cuanto a una misión de estas características se refiere. En Febrero de 1986, se inica la construción de ésta, colocando en órbita el primero de una serie de módulos que compondrían finalmente su estructura; El lanzamiento en esta fecha del módulo central, con un peso de 21 toneladas y eje central de toda la estación, serviría como centro de aporvisionamiento, aportando energía y equipo de servicio a los laboratorios y a los camarotes de descanso.

Disponía de dos puertos de acoplamiento, así como cuatro anclajes para otros tantos submódulos. Concebida para poder montarse como un gran puzzle, se acopló en uno de los puertos de anclaje, un módulo que serviría como zona de descanso para los astronautas, así como posteriormente otro para los servicios de trabajo, que incluyeron un laboratorio. Estas zonas se diseñaron para dar una apariencia hogareña a las instalaciones, contando incluso con enmoquetado y alfombrado, así como zonas pintadas en distintos colores. Disponían asimismo de zona de servicios e higiene, con lavabo e incluso ducha. Los dormitorios eran incómodos ya que debido a la microgravedad, los astronautas dormían en sacos de plastico, pero disponían de sillas y mesas en las instalaciones (eso sí, bien adheridas al suelo y con cinturones para cogerse a ellas). Frente a esta zona de alojamiento, estaba situada la sala de control, que mediante una escotilla auxiliar, conducía a uno de los puertos de acoplamiento y a su vez, a los cuatro de anclaje destinados al resto de módulos.

Así tenemos que finalmente la estación espacial MIR, quedó constituida por siete módulos, con un peso total de 110 Tm. y con una longitud cercana a 20m, todos ellos enganchados al módulo central, que con una altura de 4,2 m y una anchura de 13m. , era el elemento clave de la estación orbital, que además y gracias a sus dos puertos de atraque , constituye la plataforma para el abastecimiento de comida, oxígeno, agua y materiales destinados al mantenimiento de los soportes vitales.Pese a que fue destruida en una especie de fuegos artificiales carísimos debido a su antigüedad, hay que recordar lo que suponía para el avance de la carrera espacial.

Los módulos de la MIR:

A parte de estos dos módulos (central y de alojamiento), la estación espacial, disponía de otros cinco que son por orden cronológico a su acoplamiento:

  • Módulo de observacion KVANT: Se acopló a la estación el 17 de Marzo de 1987 con la finalidad de observar el espacio profundo. Dispone de telescopios, así como controles y equipo que garanticen el funcionamiento de la MIR. Pesa 11 Tm y también incluye material para realizar experimentos biotecnológicos.


  • Módulo de investigación KVANT II: Este módulo, de 19 Tm., fue acoplado a la MIr en 1989. En el se realizan experimentos biológicos, así como investigaciones sobre la acción de la falta de gravedad en los seres vivos. Dispone asimismo de un gimnasio para experimentación y equipamientos de control sobre la estación. Desde este módulo, a través de una escotilla se puede salir al espacio con una mochila dirigida, usada ya en 1990.


  • Módulo KRISTALL: Con un peso de 19 Tm. fue acoplado a la MIR en 1990. Dispone de un laboratorio, y sirve para el acoplamiento de las lanzaderas Estadounidenses a través de un submódulo de anclaje diseñado para tal fin.


  • Módulo de observación SPEKTR: Fue acoplado a la estación en 1995 y portaba 800 kg. de material científico poveniente de EEUU. Es de vital importancia en el estudio de la evolución de la atmósfera terrestre ya que investiga desde la capa de ozono, hasta tornados, así como la geología, incendios, etc.


  • Módulo científico PRIRODA: Último módulo acoplado a la MIR, fue añadido a la estación en 1996 incluye material proveniente de EEUU y Europa.

  • La estación espacial internacional ISS

    La ISS podría definirse como el proyecto más grande llevado a cabo por la humanidad, después de las pirámides, claro. Intervienen en su construcción un total de 17 naciones (Alemania, Bélgica, Brasil, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Noruega, Países Bajos, Reino Unido, Rusia, Suecia, Suiza y Ucrania) y una vez acabada en 2004, dispondrá de más de 400 m3 de capacidad de estancia, con más de 100 secciones entre piezas y módulos y un peso estimado de unas 475 Tm. Su precio final la nada desdeñable cifra de 100.000 millones de dólares con unas medidas de 108,5 m de largo y 88,5 m de ancho, sin contar con los 4000 m2 de paneles solares (luego nos quejamos del m2 de vivienda aquí en la tierra)

    Su primer módulo, el Zarya Ruso, fue puesto en órbita el 20 de Noviembre de 1998, al que después se sumaría el Unity, de fabricación Estadounidense, iniciándose su acoplamiento el 6 de Diciembre del mismo año. Si embargo la estación sufrió un retraso en su ensamblaje, debido a supuestos problemas económicos por parte de Rusia; el siguiente módulo en acoplarse, el Zvezda, que incluía los servicios de alojamiento e investigación, no fue puesto en órbita hasta principios del mes de Julio de 2000, siendo acoplado a los dos ya existentes el día 26 del mismo mes. Estos retrasos, que entorpecen el cumplimiento de los plazos fijados para los distintos acoplamientos, fueron justificados por parte de Rusia, que aseguró que intentaría a partir de esa fecha cumplir con las fechas de sus misiones.

    Situada a una altitud media de 397 Km (mínimo 335 km - máximo 460 km) sobre el nivel del mar en la tierra, emplea unos 90 minutos en dar una vuelta completa a la tierra a una velocidad media de 28000 Km/h (suficiente para mantenerla en una órbita geoestacionaria). Es la órbita que mejor se adapta a las necesidades de atraque de las distintas lanzaderas que suministrarán materiales y hombres, así como su inclinación sobre la horizontal (51 º), que permitirá la observación de prácticamente todo el planeta. Heredera de la antigua MIR, contará cuando esté terminada con elementos científicos y de investigación que completarán los iniciados en ésta. Será usada en un futuro, para enviar sondas a la Luna y a la exploración del Sistema solar, además de servir como centro de investigación sobre el efecto en el hombre de la microgravedad en estancias prolongadas en el espacio, investigaciones sobre elementos superconductores, elaboración de nuevos materiales, estudios médicos sobre el Cáncer y otras enfermedades, ecología, y un sinfín de experimentos que deberán justificar el elevadísimo gasto que este hotel flotante supondrá para la humanidad.

    Cuando termine su montaje (2004), se habrán realizado casi 50 misiones tripuladas entre lanzaderas Estadounidenses y Rusas. Se dispondrá del mayor laboratorio de ensayos que nunca haya soñado el hombre en el espacio y se iniciarán los ensayos para el envío de naves y sondas a la Luna y al resto de planetas y satélites del sistema solar. Se iniciará una concienciación mundial sobre la presencia en el cosmos, se iniciará el estudio del futuro del comercio espacial y se instaurará la primera vivienda permanente en el espacio con una media de 7-9 habitantes. Contará, a parte del módulo central y el de vivienda, con siete laboratorios (uno americano, uno europeo, uno japonés, uno italiano y tres rusos), un brazo robotizado de 17m, una cápsula de salvamento con cabida para tres astronautas, una rampa móvil para realizar reparaciones, un sistema de 4000m2 de paneles solares que dotarán a la estación de energía eléctrica, puertos de atraque para las lanzaderas y todas las comodidades permitidas en el espacio destinadas a hacer más agradable la estancia.

    El futuro de las misiones tripuladas

    Dos son los nuevos retos en lo que se refiere a la conquista tripulada del espacio a corto termino, por un lado está retomar las riendas de los viajes a la luna y por otro la conquista de Marte, el planeta rojo. La ISS deberá tomar una parte activa del proyecto, por lo menos en lo que se refiere a los vuelos a la Luna, ya que de ésta se pretende, salgan las naves con destino a ella.

    Volver a la Luna

    Después del Apolo XVII, en 1972, el hombre no ha vuelto a pisar nuestro único satélite natural. Si embargo, esto podría cambiar, ya que la NASA nunca abadonó la idea de la colonización de Selene, y si bien el proyecto lleva interrumpido cerca de 30 años, con la construcción de la nueva estación espacial Internacional se abren los caminos para reemprender un futuro cargado de misiones que pondrían de nuevo al hombre sobre la superficie de la Luna. Sin embargo, su conquista ya no consistiría en una mera visita y retorno a casa, eso no es viable, y el planteamiento es crear una base lunar permanente en la que podrían vivir una colonia de científicos, realizando experimentos y explotando sus recursos mineros. La conquista del espacio ya no es una batalla entre potencias y conscientes de eso, las agencias espaciales deben medir y gestionar perfectamente sus economías.

    En consecuencia a esto, el retorno a la Luna, debería pues realizarse en dos etapas.

  • Una que consistiría en una misión no tripulada con la finalidad de instalar un módulo lunar a modo de base en la que se pudiera después instalar un grupo de astronautas. Para conseguir una base lunar permanente, la humanidad se enfrenta al reto de la existencia de agua en el subsuelo lunar, o bien disuelta en las rocas de la superficie. No es posible el envío de agua desde la tierra, ya que el gasto económico que esto supondría, superaría con creces al coste de todas las misiones que hasta ahora se han llevado a cabo en la conquista del sistema solar. Sin embargo, parece obvio y gracias a las fotografías enviadas por la sonda estadounidense Clementine, además de otras sondas, así como el análisis de nuestras reportadas por las misiones Apolo, la existencia de agua en la Luna es un hecho, ya que o bien en los polos (a salvo de las radiaciones solares, escondida entre cráteres) o bien en las mismas rocas la NASA posee evidencias de su existencias. Además de haberse observado que cierto tipo de rocas, sometidas a temperaturas superiores a 1000ºC, poseen hidrógeno, así que también sería posible la reutilización de estos recursos para la extracción del combustible que deberá mover las lanzaderas en su retorno a la Tierra o bien a la ISS, además de volver a ser utilizado para extraer más hidrógeno oculto en otras rocas.


  • Otra etapa y quizás la más complicada sería la de mantener los soportes vitales y de supervivencia que garantizaran la seguridad de una presencia humana permanente. Hay que tener en cuenta que en la Luna no hay atmosfera, por lo cual, la exposición a las radiaciones solares, así como a la extrema diferencia de temperaturas entre la sombra y la parte expuesta al Sol, es brutal. Sería pues premisa indispensable que la base estuviera dentro de algún cráter, a refugio de estas influencias, pero a su vez en una zona lo suficientemente llana para que los posibles vehículos de exploración pudieran moverse entre las instalaciones que rodearan a ésta. También premisa será la creación de una línea de transporte regular que garantice el aprovisionamiento de la colonia, así como los equipos de emergencia en caso de accidente, sin contar con equipos médicos y de primeros auxilios, zonas de aseo y recreo, laboratorios acondicionados para investigación y un sinfín de recursos que harán, desgraciadamente que se ralentice mucho la consecución de la próxima visita a la Luna.


  • El nuevo reto. Viaje tripulado a Marte

    La NASA ya prepara la que será sin duda la misión tripulada más esperada desde que hace más de 40 años diera por comenzada la carrera espacial. El viaje a Marte ya tiene fecha: Teóricamente será el día 6 de Mayo de 2018, cuando las órbitas de ambos planetas estén en lo que se denomina "orbita óptima".

    Ese día, partirá de la Tierra un destacamento de astronautas que oscilaran en número de entre cuatro y seis miembros, que con una edad media de en torno a 40 años y una preparación psicológica de varios años, deberán conseguir la hazaña de ser los primeros seres vivos terrestres que pisen el planeta.

    El viaje durará unos 115 días, pero los astronautas deberán permanecer en la superficie marciana al menos otros 550 días, antes de que la alineación de los planetas vuelva a estar en "órbita óptima", momento en el cual deberán despegar en un vieje de retorno de otros 115 días. Serán pues más de dos años, durante los cuales no tendrán otro soporte vital que el proporcionado por la nave que los transporte. Deberán llevar consigo cuanto necesiten por el periodo que dure el viaje (alimentos, agua, oxígeno, combustible, medicinas...) y contarán con una agravante sin precedentes: Si la misión fracasa, o bien la nave no consigue despegar de la superficie marciana (el largo periodo de más de un año inactiva, podría desencadenar una avería), nadie podrá ir a rescatarlos, por lo que sería un viaje sin retorno.

    En cuanto al combustible a emplear durante este viaje, se han especulado infinidades de propuestas:

  • La primera misión tripulada a Marte es el último proyecto de la agencia espacial estadounidense NASA, que podrá realizarse técnicamente el 6 de mayo de 2018, la fecha "más óptima" en base a cálculos matemáticos sobre las órbitas. EFE (13-11-2000).- Madrid.- La primera misión tripulada a Marte podrá realizarse técnicamente el 6 de mayo de 2018, la fecha "más óptima" en base a cálculos matemáticos sobre las órbitas, en un viaje que durará 115 días. Ese es al menos el proyecto de la agencia espacial estadounidense NASA, dado a conocer hoy en Madrid en la apertura del XVI Congreso de la Asociación de Exploradores del Espacio. La misión, que estaría formada por entre cuatro y seis personas, se desarrollará a bordo de una nave construida con nuevos materiales que usará un nuevo combustible (hidrógeno hipercrítico o plasma), y permanecerá entre uno y tres meses en la órbita del Planeta Rojo, adelantó el físico y astronauta de la NASA Franklin Chang-Díaz. El primer grupo de astronautas iría en el 2018 y otro más lo seguiría dos años después. Cada viaje tomará entre cuatro y cinco meses, y los astronautas permanecerán en Marte un año y medio, indicó la NASA. El motor que permitiría tan rápido viaje utiliza la potente propulsión iónica, en donde partículas cargadas eléctricamente son despedidas para empujar la nave. El desarrollo del primer modelo operacional de esos motores, utilizado en la nave no tripulada Deep Space One, corrió a cargo del astronauta de origen costarricense Franklin Chang-Diaz. Zubrin confía en que eventualmente "la raza humana podrá terraformar Marte", convirtiendo al mundo rojo en un lugar habitable.



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